Antes que nada, debemos saber que cada uno de nosotros somos más que nuestros pensamientos.  Nuestra mente es una parte muy importante de nuestra persona , pero el hecho de tomarle demasiado protagonismo, seguramente con el tiempo nos va a llevar a un estado de excesiva racionalidad, en el cual todo debe tener un por que.

Es importante tener conciencia de lo que sentimos, ya que las emociones son nuestros sentimientos y al mismo tiempo es una sensación para nuestro cuerpo. Poner atención a la sensación del cuerpo, rompe totalmente la conexión con el pensamiento, liberándose así de emociones negativas.

Desde que somos pequeños nos han enseñado que las emociones negativas son malas y si nos encontramos con estas emociones, deseamos con toda nuestra fuerza, que se vaya, pero si comenzamos a aceptarla con naturalidad, nos daremos cuenta que sin ningún esfuerzo está emoción se esfuma.

Así que si llegan a ti estas emociones, date la oportunidad de aceptarlas, recuerda que somos seres humanos y que todos cometemos errores y que muchas de las veces debemos tomar el fracaso como un medio para lograr nuestros objetivos, dejemos de ser tan exigentes y permitamos aceptarnos tal cual somos.