Nuestra vida sería tan diferente si los seres humanos no tuviéramos EGO.

El Ego es nuestro peor enemigo de vida  y nuestro mayor creador de problemas, por eso en está vida terrenal, debemos aprender a controlarlo o de ser posible, eliminarlo completamente de nuestra vida, aunque parezca casi imposible.

El ego nace con nosotros cuando venimos al mundo. Cuando somos niños, a través del cariño, del amor y del cuidado, sentimos que somos buenos, valiosos, que tenemos alguna importancia. Nace un ego, un “centro”. Pero este centro es un centro reflejado. No es nuestro verdadero ser. No sabemos quiénes somos, simplemente sabemos lo que los otros piensan de nosotros. Y este es el ego: un reflejo de la opinión de los demás.

Si cuando somos niños nadie piensa que somos útiles, nadie nos aprecia, nadie nos sonríe, entonces también nace un ego. Un ego enfermo, triste, rechazado, como una herida, sintiéndose inferior, sin valor.

Desafortunadamente el ego es un fenómeno acumulativo de nuestras vidas, ya que es el sub-producto de vivir con nosotros, es decir, el ego es una necesidad. Ya que lo real sólo se puede llegar a conocer a través de lo falso.

Has una reflexión acerca de como el ego es una necesidad social y como todos los seres humanos lo reflejamos: Vamos a la escuela y el maestro refleja quiénes somos. Tendremos compañeros y ellos también nos reflejarán quienes somos.

Luego poco a poco nos convencemos de que ese ego que la sociedad nos da, es lo que somos.

El ego siempre está en busca de alimento, que alguien lo aprecie, que le den atención. Si nos quieren, estamos felices, si nos desprecian creemos que no valemos nada.

Obtenemos la idea de quienes somos por los demás. No por lo que creemos nosotros mismos, vivimos con ese centro falso sin saber que llevamos nuestro verdadero SER dentro de nosotros.

Intenta comprender esto lo más profundamente posible,  porque el ego debe ser controlado. De lo contrario, nunca seremos capaces de alcanzar nuestro propio SER. Ya que nos hemos vuelto adictos a ese centro falso que la sociedad ha creado acerca de nosotros.

Al ir eliminando nuestro ego, podemos sentir que perdemos una parte de nosotros, pero si tenemos valor y no retrocedemos, podremos llegar a encontrar el  verdadero SER que somos.

El ego se debe de combatir día a día, y la vida y las personas que pasan por ella consciente o inconscientemente, te van dando enseñanzas para combatirlo. Es uno mismo quien debe combatir ese exceso de ego falso que nos hace romper con nuestra verdadera personalidad.